jueves, 30 de marzo de 2006

Los malditos todo-terreno

Desde casi siempre me han disgustado los coches todo-terreno. Me parecen una aberración inmoral (o contrarios a la ética, malvados, si se prefiere). Su uso urbano es absurdo, exceptuando el egoismo que supone el usar unos vehiculos más altos, grandes y fuertes para que sean los demás los que se abollen cuando se "toque" a otro coche al aparcar. Por eso, dentro de una mentalidad machista, ha sido un coche de éxito entre los maridos que les compran coches a sus esposas.

Su uso en carretera es peligroso, ya que son mucho más altos, con lo que tienen peor estabilidad en las curbas, son muy pesados y llevan grandes ruedas, con lo que tienen peor aceleración y sobre todo reprís (aspectos si no imprescindibles, muy importantes a la hora de adelantar). Además, al tener una aerodinámica mucho peor y su gran peso, requiere de motores mayores, con más potencia a cambio de aumentar el consumo.

Son vehiculos altamente contaminantes, y que además, al aumentar la erosión sobre los caminos de tierra, los degradan y dificultan el acceso al campo, que se supone que es su medio ideal. Recuerdo que en los tiempos en los que apenas había cuatro land-rover propiedad de agricultores, los caminos estaban en tan buen estado que podías circular por ellos con cualquier vehiculo. En aquellos tiempos, un coche tan rebajado en altura como mi viejo Seat Fura Crono podía llevarme sin problemas a cualquier bosque a recoger setas. Hoy día es todo sufrimiento el meterse en cualquier camino no asfaltado en mi Ibiza (mucho más alto que el Fura Crono) por culpa de las roderas dejadas por los todo-terreno.

Así resulta que un vehículo supuestamente diseñado para el disfrute del campo y el aire libre, en realidad es ecológicalente nefasto, y acaba impidiendo el acceso al campo al resto de vehículos y provocando una carrera evolutiva en la que cada vez los todo-terrenos deben de ser más grandes y potentes porque cada vez les cuesta más superar los obstáculos creados por ellos mismos.

Desde hace años opino que los todo-terreno deberían ser ilegales. Me refiero a que no deberían ser considerados automóviles turismo, y no estar prermitida su conducción con la licencia del tipo B. Debería exisgirse la licencia C, prohibirse su uso urbano, y en ruta circular igual que los tractores. Es decir, se deberían considerar vehículos agricolas pesados.

Pero es que lo peor de todo, es que ayer, al salir de trabajar, uno de ellos colisionó conmigo. En realidad colisionó con mi coche. Todo sucedió en el aparcamiento de tierra. No vió que yo estaba sacando el coche y se incorporó a mi carril hundiendo el portón del maletero y "rascando" el parachoques. ¿De qué sirve que los dos vehículos tengan parachoque si están a diferentes alturas? en realidad los parachoques de los todo-terrenos deberían llamarse espolones, como en las galeras.

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